Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana
Gobierno de Navarra

Edición 2022

38ª edición

16 de septiembre - 22 de octubre

El ciclo Música para órgano en Navarra regresa este año al panorama cultural de la comunidad foral, tal como viene haciendo desde el año 1984. Su principal objetivo hoy en día, al igual que hace 38 años, es difundir la riqueza de nuestro patrimonio organístico y de todo aquello que lo rodea. A lo largo de todo este tiempo el concepto de patrimonio ha ido evolucionando en función de las reflexiones que se han ido haciendo en el mundo cultural y en la propia sociedad. De este modo, se han introducido términos como patrimonio material e inmaterial o patrimonio humano. Sin embargo, al menos en el caso de nuestro ciclo de órgano todo esto ha estado presente desde el primer momento de una manera natural. Así, en cada edición se ha procurado, además de hacer sonar los instrumentos en mejor estado que hay en Navarra, contar con organistas de nuestra tierra junto con los organistas invitados de otras comunidades o países. De este modo, se han promocionado el trabajo y la formación artística de músicos nuestros que poseen una formación tan completa y compleja como esta, y se les ha impulsado a trabajar en favor del patrimonio de nuestros órganos, entendido este nuestros no como propiedad legal, sino afectiva. El otro aspecto, el del patrimonio inmaterial, ha estado representado sobre todo por la música de autores navarros que ha ido sonando a lo largo de todos estos años, y que continuará haciéndolo. 

Una de las novedades de la presente edición, dentro de esta reflexión, es poner de relieve el concepto del órgano como parte integrante de lo que viene a llamarse banda sonora de nuestros pueblos y ciudades. 

Desde hace ya varios años el paisaje sonoro que nos rodea está cambiando, y aún más que ello nuestra percepción de aquello que tenemos a nuestro alrededor. Las características de una sociedad en las que se ha impuesto lo productivo asociado a tareas concretas que conllevan un alto ritmo de vida nos ha llevado a perder la capacidad de atención ante multitud de pequeños detalles que nos rodean. Muchos de ellos están relacionados con los sonidos, y nos pasan desapercibidos sencillamente porque es necesario pararse para prestarles atención, y esto nos resulta ya muy difícil. En este sentido, el ciclo de órgano que nuevamente presentamos supone para muchas personas una ocasión de sumergirse en un contexto en el que el reloj deja de tener importancia y en el que la música y el ambiente que la rodea permiten un momento de reencuentro propio y de apertura hacia otras músicas y realidades diferentes a las que predominan en nuestra vida diaria. 

Volviendo al concepto del órgano como parte de nuestro paisaje sonoro, vamos a realizar este año una experiencia pionera, al menos en el contexto de los festivales de órgano más próximos: poner imágenes a la música que nos ofrecen los diversos organistas invitados; es decir, vamos a seguir el proceso inverso a la creación de una banda sonora, en la que la música se compone sobre imágenes ya previamente escogidas. El reto es importante, ya que vamos a contar con un tiempo de casi 7 horas de música, si sumamos la duración de los conciertos de este año. De esta forma, seguiremos contando con grandes intérpretes y músicas, pero seguiremos introduciendo la experimentación en nuestras propuestas, como viene haciéndose desde hace varios años.

Las imágenes se proyectarán en la misma pantalla donde el público puede observar las evoluciones del organista durante su interpretación, y consistirán en rincones y acontecimientos de las propias localidades en las que se celebran los conciertos. Imágenes de nuestros pueblos sobre música de nuestros órganos.

Ojalá esta nueva experiencia nos aporte nuevos conocimientos y sirva para expresar la visión de la cultura y la vida como contextos en los que todo, de manera más o menos visible, se relaciona e interactúa. Incluso el órgano, con los prejuicios que lo rodean y que lo etiquetan como instrumento aislado y propio de épocas pasadas, forma parte de esa visión tan enriquecedora y deseable.

José Luis Echechipía París

Director artístico ciclo “Música para Órgano en Navarra”

Edición 2022